Energía y ClimaPanorama

Perú enfrenta desafíos en su transición energética

  • El proceso de transición energética en el Perú enfrenta un momento clave.

Frente al declive progresivo de las reservas de gas natural y las trabas regulatorias que frenan el desarrollo de energías renovables como la solar y la eólica, el país se encuentra en la necesidad de consolidar un sistema energético seguro, competitivo y alineado con las metas de sostenibilidad nacional e internacional.

Según el Libro de Recursos de Hidrocarburos 2024 del Ministerio de Energía y Minas, las reservas probadas de gas natural han caído cerca de 9,5 % en 2024, lo que plantea que, al ritmo actual de consumo, estas podrían agotarse en aproximadamente 13 años si no hay cambios de fondo en la matriz energética.

El gas natural ha sido, durante décadas, uno de los pilares del sistema eléctrico peruano —junto a la generación hidroeléctrica— aportando estabilidad y costos relativamente bajos al suministro de energía. No obstante, expertos han señalado que este recurso hoy goza de ventajas competitivas que dificultan la competencia justa con las energías renovables emergentes debido a regímenes fiscales y exoneraciones ambientales que no reflejan sus impactos reales.

Pese a contar con una ley diseñada para impulsar la generación renovable, como la Ley 32249, varios de sus reglamentos esenciales —incluidos los relacionados con el mercado de servicios complementarios y la contratación por bloques horarios— aún no han sido implementados por completo, limitando la entrada efectiva de proyectos solares y eólicos al sistema.

Organizaciones del sector energético resaltan que el cambio en los patrones de consumo ya favorece tecnologías renovables: los picos de demanda coinciden con las horas de mayor irradiación solar, lo que sitúa a la energía fotovoltaica como un recurso estratégico para el futuro de la generación. Sin embargo, la participación de renovables no convencionales se mantiene en torno a 10 % de la matriz eléctrica, muy por debajo de países vecinos como Chile, que supera el 38 %.

La inversión en proyectos renovables también sufre retrasos: se han identificado 58 proyectos solares y eólicos, equivalentes a más de 12 000 millones de dólares en inversión, que están en pausa por la falta de claridad en el marco regulatorio que facilite su contratación.

Ante este panorama, especialistas y autoridades llaman a acelerar la aprobación de reglamentos pendientes, fomentar mecanismos de mercado que reconozcan el valor firme de las renovables y promover tecnologías de almacenamiento como baterías, que ayudarían a estabilizar la red. El objetivo es claro: garantizar la seguridad energética, reducir la dependencia del gas fósil y cumplir con los compromisos climáticos globales sin comprometer la eficiencia ni la competitividad del sistema peruano.